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De origen humilde pero pisando fuerte

«LumenTale: Memories of Trey» hace bien todo lo que Pokémon hace mal.

Desde Italia nace la revolución contra la decadencia de Pokémon. LumenTale llega el próximo 26 de mayo con ideas brillantes y muy bien ejecutadas.

LumenTale: Memories of Trey es un juego producido por Beehive Game Studio, un equipo italiano que son los responsables de juegos como Donarush o, su mayor éxito, Pokémon Xenoverse. Aparentemente, esta experiencia en los fangames de Pokémon permitió al equipo de Beehive Studio gestar la idea de un monster catcher que tomara algunas apuestas fuertes que el gigante Pokémon no parece tener planes de ni siquiera plantearse, y darle forma en un magnífico juego que demuestra lo que se puede hacer cuando tienes la libertad de construir algo con identidad propia usando las mejores ideas que se te ocurren y saliéndose del molde para bien.

LumenTale empieza con una escena en la que Ales, un chiquillo que le tiene miedo a los animon (las criaturas que pueblan este mundo; los pokémon de por aquí) encuentra cerca de un bonito árbol de hojas rojas, en el suelo, a Moka, un robot misterioso y esférico que puede recordar a BB8 de Star Wars, y a Trey, un joven semi-robótico que no recuerda cómo, cuándo ni de dónde viene. Estos dos tienen una tecnología que es desconocida en Talea, la región donde nos desenvolveremos de ahora en adelante; así que Ales y su tío Kapan deciden que ellos no pueden ayudar a Trey ni siquiera con sus conocimientos científicos. Tras una introducción en mi opinión muy bien ajustada que es tanto bonita como impactante, nos veremos enrolados en un viaje por una de las dos mitades de Talea, (Mythos o Logos) con la idea de encontrar algo que explique por qué Trey ha aparecido de la nada y sin recuerdos y quién puede ser el creador de sus partes cibernéticas.

Moka y Ales

A partir de ahí entra en juego la primera gran propuesta y una de mis favoritas personales: tú eliges hacia dónde ir. Pero no como en un mundo abierto promedio, sino que dado que Talea está dividida en dos mitades muy dispares y enfrentadas entre sí, tienes que tomar la elección de hacia dónde te van a llevar tus pasos primero: ¿hacia Logos, la mitad norte de Talea, donde la ciencia y el avance tecnológico son prioritarios para darle una mejor vida a las personas, o hacia Mythos, donde el respeto por la naturaleza y las tradiciones lo son todo para sus gentes? En mi caso, elegí ir primero hacia Mythos, ya que me apetecía más una aventura un poco más rural, de ambiente tradicional, y conectada con la naturaleza de los animon, quizás con la esperanza de entender un poco mejor a estas criaturas, que suelen ser lo más interesante para mí en este tipo de juegos. De hecho, inicialmente, sentía bastante rechazo a la idea de que Trey fuera un androide o un cyborg, pero, afortunadamente, esto resulta ser sólo una excusa para mover al protagonista, ya que el peso en la historia de este dato resulta ínfimo.

La región de Talea

Salí bastante conforme ya que la historia y la decoración de Mythos es muy atrayente. No deja de ser coherente con el hecho de que son pueblos conscientes de la época en la que viven pero prefieren conservar toda su esencia antes que venderse a la tecnología ciegamente. Descubrir todo un mundo de criaturas que se alejan lo suficiente de Pokémon para tener personalidad propia (sin dejar de resultar algo familiares) es una experiencia que hacía mucho tiempo que no sentía.

Las diferentes “rutas” son zonas interconectadas que a fin de cuentas te van a dirigir siempre hacia donde el juego quiere que vayas, poniéndote delante bloqueos en los caminos que recuerdan al uso de las MO en los primeros juegos de Pokémon, aunque en este caso sirve con que lleves a un animon en el equipo de cierto tipo y lo tengas seleccionado (y a veces incluso eso se vuelve un poco molesto ya que no siempre tienes un animon de ese elemento, aunque tenga ataques aprendidos que bien podrían servir).  Aunque estos obstáculos muchas veces también son puzzles secundarios (que francamente, a veces, al igual que en Pokémon, resultan decepcionantes ya que el premio no se siente a la altura; aunque eso es asunto de un análisis más profundo), en muchas otras ocasiones resultan en desbloqueos que irás logrando superar mediante avances en la historia. Esto fomenta positivamente la exploración de las zonas anteriores y la sensación de descubrimiento sin dejar al jugador atrapado en una sola zona o con la sensación de que las rutas son sólo un sitio por el que pasar de camino al próximo gran combate: todas las zonas tienen su propia personalidad y detalles muy bonitos en forma de puntos de interés muy variopintos.

Además, LumenTale nos pone en el plato una propuesta que mezcla el concepto de los gimnasios Pokémon y de las Pruebas Insulares, ese experimento de Pokémon en Alola (en mi opinión, una de las mejores cosas que pudieron pensar hacer) en el que nos enfrentamos a criaturas poderosas y más grandes y resistentes de lo normal. En LumenTale lo normal es que lleguemos a una ciudad nueva y nos toque explorarla, conozcamos al capitán o capitana de la misma (el líder de gimnasio, vaya) y por cuestiones de la historia que, una vez más, rompen con la fórmula típica de Pokémon y son muy originales y personalizadas para cada ciudad, nos tengamos que enfrentar a una bestia enfurecida con cuatro o cinco barras de vida y varias fases que pone a prueba la eficacia de nuestra formación de animon a la hora de combatir. Por desgracia, la lista de animon disponibles en Talea no es tan amplia y a veces verás algunos capitanes con equipos algo parecidos, no todos logran tener una personalidad que incluso su selección de animon sea capaz de reflejar, pero es algo que creo que todos podemos comprender y perdonar con facilidad.

Es interesante, por otro lado, el combate: de tus seis animon del equipo, cuatro de ellos luchan simultáneamente. Además, según su cualidad de STR (estrategia), cada animon tiene normalmente entre uno y tres puntos de Energía que comparten con sus aliados (acumulando normalmente unos ocho puntos de energía y que puedes usar como quieras), los cuales “sustituyen” a los Puntos de Poder de Pokémon. A niveles más altos se sienten algo limitados, pero son igualmente gratificantes. Por si fuera poco, en cualquier momento puedes acceder a tu PC y cambiar tu equipo mientras caminas por el mundo, e incluso amueblar las cajas de este a tu gusto o encontrar sorpresas la primera vez que entras a una de ellas, así que no te olvides de revisarlas de vez en cuando. Una de mis cosas favoritas y que hace que el combate sea muy fluido, es que cuando aciertas movimientos super-eficaces, críticos o derrotas enemigos de un solo golpe consigues puntos especiales que, al alcanzar cuatro en un solo combate, te dan la libertad de elegir cualquiera de tus animon, ignorando el orden de los turnos, y usar un ataque con libertad y gratuito de energía. 

Por si te daba miedo elegir entre uno y otro, cuando terminas de explorar la mitad de Talea por la que empezaste te va a tocar pasar por la que no elegiste, aunque aquí se trata más de un trámite ya que pasa de una forma más ligera. La historia sigue ahí y la curva de dificultad sigue existiendo, ya que los animon salvajes se ajustan más o menos a tu nivel, pero éstos tienen una etapa evolutiva menor y por lo tanto menos estadísticas en general, lo cual facilita mucho el camino. 

Como guinda, una decisión muy divertida que te ofrece LumenTale es que, dependiendo de la mitad de Talea que estés explorando, tu Animon inicial evoluciona a una forma u otra, cambiando sus tipos secundarios y estadísticas. Pero tranquilo o tranquila, que hay algunos objetos que pueden cambiar esto para que puedas elegir la forma que prefieras. Aún así los diseños de estas últimas etapas de los iniciales son sorprendentes sin perder la esencia que define a la criatura que elegiste en un principio, lo cual es un gran logro en cuanto a diseño se refiere.

Sin ánimo de spoilear nada más, LumenTale me parece una grandísima apuesta para los que, como yo, estéis cansados de que Pokémon sea tan formulaico y no apueste por ideas nuevas, que sinceramente tampoco son tan arriesgadas. Es una experiencia refrescante, con un hermoso 2.5D pixelart con entornos 3D que no desentonan para nada con los sprites de los personajes o los Animon que caminan por el mundo, y que en tus manos se vuelve un encanto natural que es una delicia. La verdad es que estaba cansado de tantos fangames que, aunque son auténticas maravillas, se apoyaban demasiado en la experiencia promedio de Pokémon, lo cual le corta las alas a muchos de estos proyectos o hace que se noten esos toques de: el sueño de alguien que a lo mejor le hace mucha ilusión su idea pero no evalúa que de cara para fuera no es tan buena idea, o que en la práctica no es muy eficaz.

Si LumenTale no es el éxito que espero que sea, de todas formas espero con mucha ilusión que sirva de precedente para que el género renazca y lo haga de una forma mucho más brillante que hasta ahora, siempre de la mano y a la vez a la sombra de la gigante nipona de los Pocket Monster, pero ahora, con la certeza de que apostar por ideas mucho más innovadoras no tiene por qué ser un problema, sino todo lo contrario. 

Yago Álvarez de Toledo Buján

Yago Álvarez de Toledo Buján

Creativo empedernido, amante de los videojuegos y narrador de aventuras que busca abrirse camino a base de papel e imaginación.

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