Dial M for Mouse
Fumi Games se estrena con un videojuego estéticamente irresistible
Toda obra artística tiene sus influencias. Pero quizá en ninguna disciplina artística sea tan notable en primera instancia como en el caso de los videojuegos. Aquellos que introducen la novedad, la originalidad, o que casi generan un género nuevo por sí mismos son los que están más próximos a considerarse obras maestras. El videojuego de Fumi Games quizá no sea eso, pero tiene una personalidad propia y un objetivo claro. Que ya es decir mucho. Mouse P.I. conjuga los rasgos de la novela noir con la animación de la década de los 30s. Esta obra consigue sus objetivos, y lo más importante a la hora de acometer un proyecto es justo ese. Vamos a desgranar algunas de estas cuestiones.
Los ecos que resuenan en este juego son muchos. En el aspecto jugable tenemos un shooter en primera persona que, por lo trepidante y la adrenalina que genera, recuerda a la saga Doom. Es curioso que en un juego con una estética tan diferente la primera reminiscencia sea Doom, pero lo es cuando empiezas a jugarlo. Sin tener que abrir el videojuego, ya en portada o el tráiler veíamos que Cuphead también tiene algo que ver en la traslación animada de los 30s al mundo de los videojuegos.

La estética y la música son el punto fuerte de esta obra, aunque no quiero dejar de destacar el placer de acabar con ráfagas de enemigos con una variedad de armas notable. La banda sonora, aunque aún no lo he hecho, es carne de escucharla fuera del videojuego. Y la estética es para pararse a contemplarla, aunque quizá el dinamismo dificulta dicha tarea que tampoco voy a lamentar.
Otro aspecto muy llamativo es la combinación del realismo con la animación, pues los personajes, ratones antropomorfos, se integran en un escenario realista, la urbe de Ratonpolis. Esa mezcla que puede resultar insólita es, sin embargo, visualmente gratificante. Moverse por los escenarios que parecen un detallado decorado y sin embargo observar que la interacción es muy completa es una experiencia de la que no muchos videojuegos pueden presumir. A pesar de todo lo positivo que comento, al principio el disparo puede resultar algo torpe y poco satisfactorio, pues a quien le gusten los shooters va a sentir que no se siente el retroceso o ese impacto de las balas al disparar. En mi caso, bastó media hora de juego para cambiar la percepción.
Los rasgos del noir
Los creadores del juego conocen bien el género noir, pues se encargan de homenajearlo constantemente. Los aficionados a este género pueden experimentar una satisfacción enorme con estea obra, pues ha sido en buena medida en el caso de este autor.
Para empezar, la figura del protagonista es la de ese detective rudo pero íntegro que se enfrenta a una sociedad corrupta. Ese tipo duro como protagonista se popularizó aún más con el subgérnero denominado hard-boiled, representado primero por Sam Spade de Dashiell Hammet o por Philippe Marlowe de Raymond Chandler. Muchos de estos rasgos terminarían por trasladarse a otros géneros hasta llegar al agente 007 o incluso a Indiana Jones.
Sobre el personaje que se mueve en escenarios de corrupción, surge otro rasgo: en el escenario de este género llueve pesimismo, como si lloviera la ceniza de explosiones y tiroteos. La falta de paleta de colores representa corrupción, pero también una nostalgia por el pasado o, a menudo, por lo que se ha perdido en el presente. El protagonista no es del todo un inadaptado a su mundo, sino que se integra aun con una moral muy diferente. Si hay un tiroteo, ese protagonista también dispara cuando hay que hacerlo. Pero lucha por descubrir la verdad, por revelar aquello que quizá ni siquiera tiene sentido revelar porque todos están cómodos ocultándolo.

Las bandas criminales que pueblan la ciudad es otro de esos elementos. Siempre se ven implicadas en la investigación del asesinato, que entre tanta corrupción y delincuencia el protagonista no sabe dónde acudir. Pero tira de las pistas, y mantiene conversaciones que se las revelan sin hacer siempre partícipe al lector o espectador.
Todos estos rasgos los tenemos de diferentes maneras en este videojuego. Sin dejar de mencionar uno que, aunque está en la novela negra, puede que en el juego esté hiperbolizado y que le venga muy bien: el humor. El juego tiene un humor negro, haciendo homenaje al género en el que se inserta. Antes de terminar, aparece también otro de los rasgos del noir en combinación con la animación de aquellos años la figura de la femme fatale. La Betty Boop en la animación. La femme fatale es un personaje habitual en la novela negra, y en esta obra también aparece en la figura de Vivian McCarthy. Es este un personaje al que se le atribuía el descenso a la inmoralidad del resto de personajes, pero la realidad es que es una mujer que usa sus mejores bazas para sobrevivir en un mundo dominado por hombres despreciables y por la corrupción.
En cualquier caso, esta obra es recomendable para todo aquel que vea sus imágenes previas a su lanzamiento y le llame la atención. El juego no engaña y ofrece exactamente lo que promete. Y a los fans del género, allá va la recomendación. Incluso para aquellos que no estén tan familiarizados con los videojuegos, siempre es un buen momento para adentrarse a este mundo.



