Una historia luminosa con sombras necesarias
K-Pop Demon Hunters es una película animada producida por Sony Pictures Animation (quien también produjo las pelis de Spider-Man: Across the Spider-Verse con Miles Morales –muy recomendables–), con personajes femeninos bien construidos y que se permiten ser graciosas, torpes, talentosas y radiantes a la vez, tratando de mostrar una juventud que, lejos de ser perfecta, es humana. El nuevo film cuenta con canciones memorables producto del condimento pegadizo tan característico del pop coreano y una fiel representación de la cultura de sus fans y su relación con sus ídolos.
Una trama mística y a la vez muy real
La trama se desarrolla mientras la banda de tres talentosas chicas HUNTR/X –elegidas para proteger a la humanidad– deben combatir a los demonios que pretenden robarse las almas del mundo. A través de bailes, espectáculos impresionantes, melodías y letras que conectan a las personas a un mismo sentimiento luminoso, intentan construir un campo de fuerza que protegerá a todos del mal.
El objetivo de Rumi, Mira y Zoey se ve desafiado cuando un grupo de demonios encarna en la Tierra y toma la forma de una nueva boyband, llamada Saja Boys, que alcanza repentinamente la fama. Lo interesante de esta propuesta es que estos espíritus del inframundo responden a una deidad maligna superior, cuya maldad no es de carácter simple ni predecible, sino que se trata, más bien, de un mal que nos afecta a todos: el de aquellos pensamientos que nos hacen dudar de nuestra propia valía.
Es así que, a lo largo de la historia, todos los personajes se ven afectados por ello en menor o mayor medida. El foco se centra en Rumi, quien se enfrenta a una verdad personal que aflora y que, por ende, le resulta cada vez más difícil ocultar. Ha intentado mantenerla bajo llave durante muchos años, y ahora comienza a costarle mantenerla fuera de la vista de sus compañeras sin poner en riesgo su vínculo de hermandad.

Análisis actual
Sin entrar demasiado en spoilers, es notable que en la actualidad muchos productos audiovisuales abordan temáticas alrededor de lo complejo que es reconocernos en nuestra totalidad. Y no tanto referido a aquellos defectos que podríamos trabajar en mejorar, sino a esos aspectos de nuestra personalidad que preferimos ignorar porque al mirarlos de frente se pueden tornar dolorosos o porque nos confunde cómo gestionarlos. Así sean tristezas, enojos o frustraciones. No es menor mencionar a la ansiedad como un trastorno in crescendo en los últimos años dentro de la población. Tanto es así que se evidencia en el incremento constatado entre los años 1990 – 2019 y que alcanzó a un 4% de la población mundial.
Entonces, ¿qué nos deja todo esto? que la dificultad por integrar nuestras emociones sin tanto juicio de por medio es un reto que muchos podemos reconocer. La realidad social, económica, digital y cultural de hoy en día puede ser uno de los contextos apremiantes que contribuyen al deterioro de la salud mental y a la presión por cumplir ciertas expectativas. Ante este escenario, lo paradójico es que muchas terapias recomiendan a la aceptación como método de combate para esos episodios de ansiedad tan asfixiantes. Más que ignorar e intentar negar o juzgar esos pensamientos o sentimientos que nos hacen daño, a veces, lo mejor es simplemente aceptarlos. Aceptar que forman parte de lo que nos hace seres sintientes. Aceptar que puede existir una tendencia a que esas sombras aparezcan más veces unos días que otros. Dentro de esa aceptación encontramos el atisbo de paz, sutil pero firme, que nos sostiene en medio del caos. Al integrar cada aspecto de nosotros, comenzamos, de a poco, a reconstruir la confianza perdida.

Un recordatorio a seguir
Es por esto que las Rumi y las HUNTR/X, nos muestran en una película divertida, colorida y sentida, que muchas veces, antes de combatir a los demonios, posiblemente haya que abrazarlos.
Con una narrativa excelsa, diálogos que se profundizan con partes musicales, un poco de humor absurdo y la chispa de expresividad propia del animé, ‘Kpop Demon Hunter’ busca transmitir que antes de intentar cuidar a quien tenemos al lado, siempre será recomendable empezar por cuidarnos a nosotros mismos.
Por suerte, canciones del film como “Golden” se hicieron exitosas y las tenemos al alcance de la mano en Spotify, donde ha logrado posicionarse como la tercera más escuchada a nivel mundial, para recordarnos que tanta luminosidad no es sostenible sin incluir la oscuridad primero.





